Educar o adiestrar?

Escrito por Super User el . Publicado en Articulos (es)

El adiestramiento tradicional se fundamenta en la obediencia básica, y consiste en enseñar al perr@ habilidades específicas (sentarse, acudir a la llamada, etc) utilizando de forma habitual la corrección y, a menudo, el castigo.

Educar significa ir más allá, se trata de proporcionar al perr@ las herramientas necesarias que le permitan gestionar las diferentes situaciones en las que se va a encontrar en su vida en el mundo humano, y que pueden diferir en función del entorno (rural, urbano, piso, jardín, etc) y/o de nuestra rutina (tiempo que pasamos en casa, tiempo que le podemos dedicar, etc). Es decir, le ayudamos a sentirse seguro en un entorno que no es el natural para él, con lo cual se reduce la probabilidad de que surjan conductas no deseadas.Pongamos un ejemplo:

el perr@ que, cuando se queda solo, destroza el piso, lloriquea, se hace sus necesidades... : si solamente adiestramos, lo que haremos será reñir al perr@ cada vez que muestre esta conducta, enfadarnos y, a menudo, castigar. De este modo, no estamos incidiendo en la causa que origina la conducta, solo en el comportamiento en sí, de manera que el pobre perr@ no entiende nada. Si trabajamos desde el punto de vista de la educación, entenderemos que el perr@ es un animal social, que vive en grupo y lleva mal el estar solo. Así pues, deberemos realizar un protocolo de intervención que lo prepare para quedarse solo sin que eso le suponga un problema. Le daremos herramientas para gestionar la situación en lugar de castigar.

En cualquier proceso de educación canina empezaremos siempre por reforzar o instaurar (si no existe) el vínculo entre el animal y el guía (su persona de referencia).

Esto no significa que no debamos trabajar obediencia básica, naturalmente que sí, pero siempre sin olvidar que el perr@ tiene conductas de perr@, que a menudo pueden resultar incómodas o desagradables para las personas, y se trata de entenderlas para ofrecer alternativas, permitiendo, en la medida de lo posible, que el perr@ pueda hacer de perr@!

Así pues, cuando educamos, proporcionamos al perr@ la oportunidad de resolver problemas o situaciones, le estimulamos mentalmente, debe tener la opción de equivocarse y buscar alternativas, así conseguimos que gane en seguridad, autoestima e independencia. Un perr@ bien educad@ es la base para una convivencia llena de satisfacciones, y una correcta socialización es el primer paso, de ahí la importancia de las clases para cachorros.

Perr@ feliz = personas con la que convive felices!